Capítulo 154. Kryos
Morgana salió a cazar para alimentar a todas las bocas extras.
Yo me quedé en la habitación.
A pesar de que los asesinos venían por mí, nada garantizaba que aquellas mujeres no terminaran heridas en medio de algún ataque o que las utilizaran como escudo contra mí.
Regresó poco después cargando dos venados jóvenes sobre los hombros.
Las lobas levantaron la cabeza inmediatamente.
Había hambre en sus ojos. Hambre de verdad. No simple interés por la comida.
Morgana soltó un suspiro.
—Pueden comer t