Capítulo 149. Kryos
Una hora después, tuve que fingir calma cuando entramos a la sala de audiencias del rey, porque ahí se encontraba nada más y nada menos que el esclavista.
Él hizo una profunda reverencia al rey y me ignoró por completo.
—Su majestad, me alegra verlo en tan buen estado de salud…
—Ahórrate tus falsos halagos —dijo el rey mientras caminaba directamente hacia el fondo de la habitación, donde se encontraba la única silla similar a un trono. Se dejó caer en ella con pesadez.
Yo me coloqué a un lado,