Tara frunció ligeramente el ceño.
—¿Qué pasa?
Cloe suspiró antes de responder.
—Diego renunció.
Mateo levantó la vista inmediatamente.
—¿Cómo que renunció?
—Recibió una oferta en otro lugar —explicó Cloe—. Se quedará dos semanas más para cerrar algunas cosas, enseñar a quien cubra su lugar… pero después se va.
Hubo un breve silencio.
Tara cruzó los brazos, pensativa.
—Lumina no puede quedarse sin chef.
—Lo sé —dijo Cloe—. Y con el embarazo y las citas médicas… ahora mismo no tengo energía para