**Punto de vista de Elena**
Yo conduje.
No tenía un plan. Sólo necesitaba estar lejos de esa casa, lejos de sus mentiras.
Mis dedos agarraron el volante con tanta fuerza que el cuero crujió. Mis nudillos estaban blancos y mis manos temblaban tanto que el auto se desviaba entre los carriles.
No solo estaba triste. Estaba completamente destrozado.
Había entrado en esa casa como esposa y la dejaba como víctima de una guerra que no conocía.
No pude ir a la casa de mi padre. Aún no. No po