**Punto de vista de Elena**
Me desperté de golpe, con el sudor resbalándome por el cuerpo y empapando las sábanas.
¡Dios mío! ¿Había tenido un sueño erótico?
El sueño me había parecido tan real que aún podía sentir su boca sobre la mía, sus manos recorriendo mi cuerpo, su boca sobre mi pecho y sus manos entre mis muslos.
¡Dios mío! ¿Qué demonios me estaba pasando?
Volví a cerrar los ojos, gimiendo suavemente mientras hundía la cara en la almohada.
¿Por qué estaba soñando con Stefano? ¿Era por l