55.
AURORA
Los Alfas se levantaron de sus asientos agitados; por las puertas entraron guardias, sacándolos uno a uno hacia algún lugar.
Las mesas con vinos caros se volcaron en la habitación, los vasos de cristal estallaban contra el suelo y todos buscaban huir, tropezando y cayendo incluso en el proceso.
Yo no entendía qué sucedía, por quién éramos atacados, pero esta era nuestra ventaja para escapar.
Corrí hacia el desastre, esquivando cuerpos apresurados, rompiendo mis pies con los cristales rot