Blanca lloraba tan fuerte que pronto la oyó Tadeo en la habitación de al lado.
Se levantó y fue a la habitación de Blanca, la vio sentada en la cama llorando, encendió la luz y se acercó a la cama y se sentó.
—Blanca, ¿qué te pasa? ¿Tienes una pesadilla?
Blanca le miró con los ojos llenos de lágrimas, —Papá, ¿dónde está mi madre? ¿No me quiere?
Aunque Tadeo odiaba a Matilda, al ver a su hija tan triste, le dijo: —No, tu mamá está enferma, ahora está en el hospital, por eso no volvió, volverá cua