Viendo que Leonardo se resistía, Carlos guardó silencio un rato.
—Señor Ramos, señrita López...
—¡Tú cállate! ¡Dije que no podía ser ella! No está muerta, está escondida en algún lugar esperando que la salvemos. Que todos busquen los alrededores inmediatamente, ¡encuéntrala!
—Señor Ramos, el patólogo forense identificó, el collar que llevaba es de la señrita López, y la forma de su cuerpo es casi idéntica a la de la señrita López...
Leonardo lo miró fríamente, —¡Has dicho casi! Significa que aún