Natalie se despertó después de un día.
Justo cuando tomó conciencia, sintió un dolor en la garganta y no pudo emitir ningún sonido.
—Natalie, ¿estás despierta?
Natalie giró lentamente la cabeza y vio el aspecto barbudo y desordenado de Leonardo.
—¿Te duele algún lugar? Ahora mismo llamo al médico.
El médico se acercó a revisar a Natalie, miró a Leonardo y le dijo: —Señor Ramos, la señorita López está bien. Que descanse y su voz se recuperará en una semana más o menos.
Natalie se incorporó y bebi