Beata estaba tan enfadada que le dolía el corazón, mirando a Natalie con disgusto.
—¡Es por andar con gente de ese tipo que terminas así!
Natalie le sostuvo la mirada, en la cual se llenó una mezcla de indiferente y enojo.
—Lo que yo sea no tiene nada que ver contigo.
Beata gritó como una loca: —Si no hubieras arruinado nuestra colaboración con el Grupo Ramos, ¿crees que vendríamos a buscarte?
Natalie, sin ánimos para seguir discutiendo, llamó directamente a Leonardo.
La llamada se conectó pront