Emiliano se miraba al espejo, examinando el traje y la corbata que había elegido, y sentía algo extraño, pero no lo sabía.
Así que cogió el celular, abrió el chat del grupo, y envió su foto de cuerpo entero al grupo con un mensaje: —Chicos, ¿qué les parece este conjunto? ¿Hay algo que pueda hacer para mejorarlo?
El grupo no tardó en animarse.
Omar fue el primero en responder: —Estás genial, pero creo que te faltan algunos accesorios, como un reloj elegante.
Leonardo replicó: —El color de la corb