Natalie abrió la puerta y se sorprendió al ver que era Leonardo el que estaba afuera.
-He venido a ver al señor Silva.
Natalie no dijo nada y se apartó para dejarle entrar en la cámara.
Michela sonrió y se levantó, -Señor Ramos, siéntate.
Mientras hablaba, le guiñó un ojo a Natalie, -Natalie, ayuda al señor Ramos a llevar sus cosas.
Al coger los suplementos en las manos de Leonardo, Natalie los puso a un lado y dijo con los ojos bajos: -Mamá, señor Ramos, les dejo que hablen. Aún no he cenado, v