—No me interesan las mujeres.
—¡Ay, Dios mío! ¿Cómo puedes ser tan directa? ¡Me estás lastimando!
Natalie se estremeció y se le puso la piel de gallina por todo el cuerpo.
—Lucía, ¿podrías ser un poco más normal?
Al oír eso, Lucía tosió y recuperó por fin su tono habitual.
—He estado superocupada grabando estos días, y hasta hoy me enteré de que la actriz que hace el cuarto papel femenino en nuestro elenco había intentado atacarte en línea aprovechando la fama de Mil Generaciones. ¿Ya lo arregla