Natalie se acercó a Mafresa, cuando iba a consolarla, de pronto Mafresa giró la cabeza para mirarla.
—Natalie, estabas en la azotea en ese momento, con tu habilidad deberías haber podido salvar a mi padre. ¿No lo salvaste porque odias a mi madre?
Natalie se sorprendió al ver la mirada interrogante de Mafresa.
Antes de que ella pudiera responder, Leonardo dijo con voz fría: —Mafresa, ¿qué tontería dices?
—No digo tonterías, sólo quiero saber la verdad sobre la muerte de mi padre, ¡eso es todo!
Na