Nora se quedó un rato más, y cuando Michela vino a traerle el almuerzo a Natalie, se levantó y se fue.
Michela la trataba con frialdad, no con tanto cariño como antes.
Después de todo, en su opinión, la herida de Natalie fue culpa de Nora.
Natalie dijo con impotencia: —Mamá, mantén tu actitud hacia Nora como antes, después de todo, ella y yo seguimos siendo amigas.
—No puedo hacer eso, no me cae bien cuando pienso en cómo casi hizo que te mataran.
—Ella no tiene la culpa de esto, y no sabía en q