Viendo a Leonardo salir del hospital, Carlos se sorprendió, —Señor Ramos, ¿por qué sales tan pronto? ¿No ha visto a la señorita Silva?
Leonardo no le contestó y con calma le dijo, —Busca un doctor para que le cure la pierna a Bryan, asegúrate de que se cure.
Carlos se quedó helado y asintió con la cabeza, —Sí, ya voy.
—Bueno, regresemos a la oficina.
En el camino de regreso al Grupo Ramos, Carlos no dejaba de mirar por el espejo retrovisor y notó que Leonardo parecía estar mirando el documento,