Viendo la mirada de Tina, Natalie se comprometió.
—De acuerdo, pero sólo lo haré hasta que hayas dado a luz, y volverás a trabajar cuando te hayas recuperado.
—Vale.
Miró el vientre aún poco visible de Tina y dijo: —¿Sabes si es niño o niña?
—Niño, quería tener una niña...
—No suspires delante del bebé. Da igual que sea niño o niña.
—Es verdad. Por cierto, si quieres tener un bebé, te llevaré a elegir uno, tengo experiencia.
—No, estoy bien sola.
Al ver la falta de interés de Natalie, Tina no co