Las expresiones faciales de Natalie y Fermín cambiaron, acababan de llegar a la ciudad SY ¿y les estaban vigilando?
Los dos se miraron y vieron alarma en sus ojos.
—Fermín, ¿y ahora qué hacemos?
No podían exponerse porque iban a tener muchos problemas.
Fermín sacó el móvil y marcó un número: —¡Averigua quién es el dueño del coche que nos sigue desde que salimos del aeropuerto!
Apenas colgó el teléfono, el conductor habló con expresión seria: —¡Nos siguen dos grupos de personas!
Fermín y Natalie