Se dirigió hacia la puerta.
La sonrisa en los ojos de Bertrán volvió a profundizarse, dijo en voz baja: —¿Ah, sí?
Salieron del vestíbulo, y Bertrán invitó a Leonardo a tomar una copa con él por la noche para celebrar que a la conferencia del Gran Félix no había ido bien.
Al fin y al cabo Gran Félix había contratado al equipo de desarrollo de chip del Grupo Ramírez, así que Bertrán se alegró de que Gran Félix tuviera mala suerte.
Leonardo se negó, —No estoy disponible.
—¿Quedas con alguien esta n