Finalmente Sara y Ben estaban de regreso, de vuelta a la realidad. Él, siendo el CEO de Virtual Reality y ella, la pasante amante de un hombre aún casado.
Mas, Ben estaba decidido a cambiar esa situación. Una vez que Jaspe hubiese recuperado la vista, le pediría el divorcio a Erika. Su error más grande había sido creer que él y su ex mujer podrían conciliar en algún momento, pero ahora no le interesaba en lo más mínimo seguir casado con ella. Ben, amaba a Sara y sólo deseaba vivir a su lado.