Sara fue dada de alta, la mañana siguiente, Amanda esperó por ella para regresar juntas a su apartamento. Ver que su hija estuvo tan cerca de la muerte, la pone mucho más susceptible, sólo desea protegerla de todo, de todos.
—Al fin en casa, mi amor.
—Sí, al fin, mamá.
—¿Quieres que te prepare tus hot cake con miel.
—¿Me consentirás hoy? —preguntó haciendo pucheros.
—Siempre mi amor.
—Voy a darme una ducha, huelo a hospital. —besó a su madre en la mejilla y fue hasta su habitación.
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