Sabrina caminaba por los pasillos buscando a Jonathan, cuando lo encontró en una esquina, platicando con un colega, ella pudo escuchar con claridad lo que hablaban, sin tener que esforzarse, esperaba que guardaran silencio para acercarse a él.
—¿Y qué tal va el matrimonio, amigo? —exclamó su colega
—Bueno, ahí va —dijo intentando olvidar el tema, pero fue inútil, su colega siguió en lo mismo.
—Debe ser muy difícil.
—¿Por qué lo dices? —preguntó Jonathan sin entender porque lo sabía, sin que