Las mujeres consiguieron sobornar a una enfermera, ella les prometió que les tendrías lo que querían y las mujeres se fueron antes de ser descubiertas.
Cuando Margaret despertó, observó a Bennett cargando a su pequeña princesa, era una imagen tan tierna, ella sonrió.
Él mirò a Margaret, recostó a la niña en la pequeña cuna al lado, y la observó.
—Me has dado el mejor regalo en la vida, Margaret, te admiro, te amo, y no me alcanzará la vida para arrepentirme por como te trate en el pasado, Oja