Al día siguiente.
Evana revisaba que todo estuviera listo, no pudieron tener un baby shower para su hija Natalia, sin embargo, harían uno simbólico para ella y Margaret, además, los invitados traerían regalos para ambos.
El jardín de la casa estaba listo para recibir a los invitados.
Margaret se miraba en el espejo, estaba a un par de semanas de dar a luz a su niña, tocaba su vientre, mientras se veía frente al espejo.
—Estamos bien, ahora, mi niña, no hay mas preocupaciones, nacerás pronto