Evangelyn miró a su padre que tenía ojos severos sobre ella.
—Padre… ¿Por qué…? —ella quiso reclamarle, Marcus la tomó del brazo
—Vámonos, y hablemos en casa, vámonos, ahora mismo.
Salieron del lugar y subieron al auto que conducía Pablo, durante todo el camino hubo un gran silencio entre los dos.
Evangelyn no podía entender que era lo que pasaba.
Mansión Ford.
Al llegar a la mansión Ford, Evangelyn estaba enfurecida, miró a su padre con ojos llenos de reproche.
—¡¿Puedes explicarme porqu