El sonido de un disparo hizo que Marcus se estremeciera.
Marcus estaba de rodillas, con la cabeza baja, el hombre pretendía atarlo, pero se distrajo al escuchar el grito de Álvaro y el disparo.
Entonces, Marcus se abalanzó contra él, golpeándolo con todas sus fuerzas, primero un golpe en cada mejilla luego golpeó su cabeza con fuerza contra el suelo, fue tan feroz que vio la sangre correr, el hombre estaba inconsciente, pero no le importó.
Solo Evana venía a su mente, tenía terror de haberla