«POV Álvaro Ford.
Cierro los ojos, mi cabeza se hunde en la almohada.
Recobro la conciencia, veo la luz del día, abro los ojos, no sé donde estoy, es una cama tan cómoda, cuando me giro a un lado la veo.
Enderezo mi postura tan rápido como puedo, ¿fue toda una pesadilla? ¿Es esta mi realidad?
Tengo miedo, ni siquiera quiero tocar mi piel, abro bien los ojos, me levanto, voy al espejo, ¡soy yo!
Incluso reconozco esta casa, es la misma donde vivimos antes, pero, no entiendo nada.
—¿Amor? ¿Q