Capítulo Cuarenta y seis: Perdiendo lo que amas.
—Lo siento, yo… —dijo Pilar con voz apagada
Evana negó, mirándola con profundo resentimiento
—Pilar, ya demostraste lo que buscas, no podré confiar en ti, otra vez, no vuelvas a acercarte a mi marido, te guste o no, él me ama a mí, ante eso no puedes hacer nada, ¿Lo amas?
La mujer la miró al borde del llanto
—Lo amo con toda mi alma —dijo con seguridad, Evana sintió un escalofrío, sus palabras dolieron, ella quería ser la única mujer que amara a Marcus, sentía miedo de perderlo, de perder su