—¿Qué dices, Marcus? —exclamó Dante Swift.
—No soy tonto, lo sabes, he visto durante un tiempo como la miras, como la tratas, he visto tu actitud, quiero decir, no te odio, solo quiero saber desde cuándo.
Dante no pudo hablar, su mente era tan confusa.
El abogado Lazcano llegó, los interrumpió, fue un salvavidas para Dante, porque Marcus fue con él, se alejó.
El abogado le mostró el video donde Evangelyn subía al auto y Pablo estaba ahí.
—¡Debe pagar por lo que hizo a mi hija! —exclamó Marc