Sabrina caminó por los pasillos, estaba destrozada, Evana se encontró con ella, al verla tan mal no dudó en apoyarla.
—¿Qué pasa, Sabrina?
Evana abrazó a Sabrina.
Ella rompió en llanto.
—Estoy sufriendo, estoy destrozada, Evana.
Ambas tomaron asiento en una banca.
—¿Qué pasa, Sabrina? Cuéntame, por favor.
—Voy a divorciarme, Evana.
Evana se quedó perpleja al escuchar esas palabras de la boca de Sabrina.
—¿Por qué? Pero ¿tan mal está todo?
—Peor, Evana, Jonathan me engaña con una jovenc