36. Quiero vivir dignamente.
Karl
Era la primera vez que me estaba abriendo a alguien, la primera vez que confesaba los secretos que había guardado durante años. Naira era la indicada, lo supe desde el primer momento en que vi sus ojos llenos de vida, esperanza y esa chispa que parecía iluminar incluso los rincones más oscuros de mi ser. Sabía que eventualmente ella descubriría todo sobre mí, que mi padre estaba encerrado, que mi pasado era un infierno que aún ardía en mi interior. No podía ocultárselo; no a ella. Y aunque