43. Un final de cuentos.
Naira.
Al llegar a la mansión, tuve un momento especial con mi madre. Nos abrazamos en silencio, ambas conscientes de lo mucho que había cambiado mi vida. Cleo también estuvo conmigo un rato antes de irse a dormir. Fue un instante íntimo y lleno de amor.
Pero cuando Karl y yo estuvimos a solas, todo cambió. Mientras él desabotonaba mi vestido con delicadeza, sentí cómo mi piel se encendía bajo su tacto. Sus labios rozaban los míos con una intensidad que hacía que el mundo desapareciera. Cada c