037: EN EL SUELO.
—¡Mavys!
El grito repentino de Lyon y sus fuertes manos golpeando la madera casi me hicieron gemir del susto. Sin embargo, pude ahogar ese pequeño grito con mis manos presionando fuertemente mi boca.
La fuerza de sus puños hizo estremecer la puerta y las paredes con una vibración tan clara, que por un momento estuve segura que todo se iba a derrumbar.
—Sólo quiero hablar contigo, Mavys. ¡Por favor! —insistió Lyon mientras yo podía escuchar su voz fuerte y clara viniendo de