Pequeños gemidos se escuchaban en la habitación.
Los besos ruidosos y los jadeos resonaban en primera instancia, mientras Selene se encontraba en la cama completamente a merced de Zander.
Aquel jamás se había comportado de aquella manera y mucho menos había mostrado aquel ardor tan voraz, por lo menos no después de haberse visto tan seguidos.
La última vez que Zander se mostró de aquella forma fue luego de unas semanas en las que él se había marchado por causas de su trabajo.
Selene ahora enten