La expresión de Zander parecía amarga, mientras Selene se preguntaba qué tanto había llegado a escuchar Víctor, aunque algo le decía que no había escuchado nada y, de haber visto el beso que le había dado el heredero de los Perseus, seguramente se habría hecho de la vista gorda.
Aquel hombre la habría vendido para conseguir lo que deseaba, pues aquel esposo suyo interesado no era más que un desagradable ser para Selene.
Alguien que jamás le había tenido el más mínimo cariño, algo que había logr