Ciudad A despertó bajo un sol pálido que apenas lograba calentar el pavimento húmedo tras semanas de tormentas. En la superficie, nada parecía haber cambiado, pero en los círculos de poder, el sismo de la caída de los Mancini todavía provocaba réplicas.
Las oficinas de la Naviera Perseus habían sido intervenidas legalmente, y el nombre de Kethan ahora figuraba en los directorios donde antes reinaba el de Arthur.
Sin embargo, en la mansión Perseus, la atmósfera no era de celebración, sino de una