Mundo ficciónIniciar sesiónJussie: millonario, evidentemente guapo y atractivo, pero está siendo plantado en el altar el día de su boda. Madilyn: la única ingenua con un auto disponible capaz de alejarle de su pesadilla. ¿Por que son incompatibles? Durante su inesperado viaje se conocen un poco. Él cree que ella es insoportable, incomprensible y extraña. Ella en cambio opina que aunque le parezca irremediablemente atractivo, nunca habría química entre ellos. ¿Pero qué pasa cuando de pronto los amigos de Jussie le hacen verla de otra manera? Lo hacen meditar en la posibilidad de que ella sea su destino. Ella no solo tiene que recordarle lo incompatibles que son, sino que también está comprometida.
Leer más—¿Cenamos? —Alan se encogió de hombros restándole importancia, lo que le gustó a Jussie, y tomó asiento.—¿Esa información no os afectará en ninguna manera verdad? —preguntó la mujer preocupada.—No se preocupe, no es para tanto—procuró tranquilizarla. Cuando se dio la vuelta descubrió que Madilyn estaba allí de pie junto a la puerta, por su mirada pudo descubrir que había estado presente en todo lo que se decía en la tele.Se acercó a ella y le tomó de la mano.—Como te dije, todo está bien—le susurró.—Mady—Alan se puso de pie al verla y se acercó para regañarla. —Esta vez te pasaste, ¿sabes cómo de preocupado estaba? Espero que sea la última vez que me haces…—ella se lanzó a su cuello y lo sorprendió con un abrazó.—Yo también te quiero, hermano. Prometo que esta es la última vez, ya no volveré a preocuparte. —se separó de él.—Más te vale—ella le sonrió. Se acercó a su tía que también se había puesto de pie y la abrazó igualmente.—Lamento haberte hecho pasar por esto, lo siento.
Ella se había quedado dormida acurrucada contra su pecho. Se vía tranquila, él quería que lo estuviera realmente. En ningún momento había dejado de observarla, parecía proteger su sueño. Acariciaba suavemente su cabello, su ricitos. Sonrió al acordarse de cómo se conocieron, una loca que soltaba lo primero que se le venía a la cabeza, lo que en un principio lo sacaba de quicio, pero que acabó gustándole de ella. Se preguntaba cuándo fue que empezó a sentirse atraído hacia ella, ¿será aquella noche cuando volvió a verla en la fiesta, o mucho antes cuando decidió recompensarla llevándola a comer a su restaurante? No podía recordar cuándo fue exactamente. Admiraba lo que había conseguido hacerle, había logrado cautivarle fácilmente después de pensar que no iba superar su plantón en el altar, y agradecía que se hubiera metido en su vida justo a tiempo para no tener que lamentar su fracaso matrimonial.—Adonis—murmuró ella todavía en sueños, él le acarició la mejilla. —¡Jussie! —exclamó de
Jussie caminó hacia la salida, pero la madre de Marcos se colocó frente a él. Lo estaba mirando llena de desilusión.—¿Por qué? — dijo la mujer con la voz rota que de alguna manera le afectó. —¿Qué más tienes que quitarle a mi hijo? ¿Él no se merece nada bueno en la vida porque se lo arrebatarás?—Rachel, créeme, no era mi intensión que esto ocurriera. Dejaré que su hijo se lo explique…lo siento.Se apartó de la mujer para continuar su camino, pero no pudo avanzar mucho, Alan y su madre estaban allí de pie esperándole.—Jussie…—por su expresión parecía lamentar la escena que había montado hacía unos minutos.—Prometí que cuidaría de tu prima, y eso pienso hacer—le tranquilizó. Miró a su madre. —Usted debe de ser la tía de Madilyn, un placer—le tendió la mano con educación. La mujer se la estrechó, no dejaba de observarlo.—Es en verdad bello—comentó.—Mamá—le codeó su hijo sintiéndose avergonzado.—Gracias. Si me disculpan iré a ver cómo está Madilyn.Caminó hacia la salida, se subió
Los tres atravesaron el pasillo para conseguir asientos, la mirada de todos estaba sobre ellos, Marcos también los vio. Al principio sintió furia en su interior, tal vez por costumbre, nunca se acostumbraba a verlos a los tres juntos, pero entonces se calmó, él mismo le había invitado a su medio hermano solo para que comprobara que se casaba de verdad, simplemente se olvidó de que no podía salir sin sus sombras.De pronto alguien los detuvo deteniéndose frente a Jussie, era Alan, se veía claramente enfadado.—Me pediste que confiara en ti, —murmuró—que la querías y que harías lo posible porque ella no tenga que pasar por esto, ahora explícame por qué estamos es esta boda que no debió realizarse, solo querías jugar con ella ¿verdad? Dime ¿conseguiste lo que querías?—Cálmate Alan—intentó tranquilizarlo Shane, pero entonces lo enfrentó a él también.—¿Que me calme? Los tres sois iguales, le convencen a la gente que no son de su clase para que confíen en vosotros para luego divertiros a





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