—¿Cenamos? —Alan se encogió de hombros restándole importancia, lo que le gustó a Jussie, y tomó asiento.
—¿Esa información no os afectará en ninguna manera verdad? —preguntó la mujer preocupada.
—No se preocupe, no es para tanto—procuró tranquilizarla. Cuando se dio la vuelta descubrió que Madilyn estaba allí de pie junto a la puerta, por su mirada pudo descubrir que había estado presente en todo lo que se decía en la tele.
Se acercó a ella y le tomó de la mano.
—Como te dije, todo está bien—le