Jussie se volvió a Madilyn y le hizo señas para que lo alcanzara. Los tres caminaron por la sala hasta una mesa que se encontraba disponible y en una esquina de la sala.
—Gracias señor—le dijo Jussie mientras se sentaban.
—A ustedes por elegir nuestro restaurante. ¿Les apetece beber algo mientras esperan?
—¿Y cuánto costará eso? —peguntó Madilyn que estaba evidentemente nerviosa. El hombre miró a Jussie y éste solo asintió con la cabeza.
—Irá a cuenta de la casa— le contestó el hombre con una s