En el centro de todo
Sus movimientos marcaban el compás para mi corazón. No había nada en el mundo que pudiese igualar la felicidad que en ese momento a mí me embargaba. Estaba en medio de mi propio infierno al encontrarme llevada de la mano del amor de mi vida, ese de quien debía alejarme si es que no quería poner en peligro la vida de mi hermano y de mi mejor amiga.
―Déjese llevar ―me dijo el señor Cavill casi susurrándome al oído con su voz de miel que me embriagaba, al tiempo que el olor fr