Capítulo 67.
Kael
Moverme por las calles de Manhattan en medio de una noche con festivales no era lo más fácil que hacía, menos cuando la sangre goteaba desde mi camisa.
No era la primera vez que debía estar atento a todo lo que me rodeaba, pero sí era la primera ocasión en la que no solo me buscaban mis objetivos, sino también el mismo FBI.
Calderón había muerto, era lo único que mi cabeza repetía y seguía reproduciendo como un acto que me reiteraba que estaba solo.
Tenía que salir de las calles, pero no