Capítulo 209.
—Los estamos viendo— avisó un cazador hacia Oleg, quién esperaba estaba por llegar al puerto. —Llevan el cadáver. No hay movimiento sospechoso.
—No se confíen— escuchó a todos decir que se prepararan para llegar a tierra. —Sí hay movimiento de un rescate, esperen el momento oportuno y ataquen. Está muerto y así se va a quedar.
Los hombres asintieron, aunque no eran los únicos que veían todo lo que ocurría en ese lugar, desde sitios distintos.
Misac se movía con la bolsa para cadáveres que