Capítulo 179.
Una flota de patrullas trasladaban a ambos sujetos, ambos lejos del otro y sin dejar de mostrar el temor porque despertaran en el camino. Suspirando aliviados al llegar a la estación de policía dónde los dejaron, mientras algunos médicos se hacían cargo de atenderlos.
Respiraban fuerte, como si la furia aún controlara sus cuerpos. Limpiando sus heridas, notando las fracturas que hicieron que les colocaran sedantes vía intravenosa para que no se movieran mientras se hacían cargo.
Dos oficiales