Capítulo 140.
Brease estaba aturdido y Walls luchaba por respirar, recibiendo otra carga del extintor que lo ahogó y lo dejó en el piso. Bellucci sentía su garganta cerrarse al inhalar el gas, pero aun así se levantó sosteniendo su cabeza. El arma le fue arrebatada con un puñetazo que lo lanzó sobre la mesa, donde escupió la sangre de su boca. Al sentirlo cerca, usó la figura de cerámica que le rompió el la cabeza, obligándolo a dar un traspié que usó a su favor para clavarle un rodillazo, aunque el cazador