Margaret
Abrí mis ojos, al ver la luz que entraba en la habitación, los cerré inmediatamente.
Mierda, mi cabeza dolía.
Mire alrededor y cuando intenté moverme, sentí un peso en mi muslo. Bajé mi mirada, para ver a un Nikolay dormido junto a mí, con su cabeza sobre mi pierna.
Mis ojos se movieron por la habitación, a la vez que me percataba de la vía intravenosa en el brazo derecho.
¿Qué mierda había pasado? ¿Había perdido al bebé?
No. No, no, no. Oh por Dios, no.
Comencé a entrar en pánico, a