Nikolay
Jodida Margaret.
Ella y sus labios que me volvían loco, al igual que sus ojos, su cuerpo, sus gemidos donde mi nombre estaba enlazado…
Esta mujer me había hecho algo, nunca me había sentido así, habían pasado muchos años desde que había estado tan tranquilo y satisfecho.
Tener a la desnuda, excitada y hermosa mujer en mis brazos, sólo me había hecho perder el control.
Habíamos tenido sexo brusco y completamente caliente, no pude retenerme; la quería, la necesitaba e iba a conseguirla.