Margaret
—¿20 mil dólares? —exclamó Sasha a través del teléfono—. ¿Estás segura que no es menos?
—Ya hice la cuenta tres veces —respondí—. Hasta hace 4 meses, las cuentas estaban a la perfección, faltan 20 mil de los grandes.
—¿No te habrás equivocado?
—Sabes que los números nunca me han mentido.
Había dejado a la madre de Alex en su hotel, sus palabras aún sonaban en mi cabeza.
—Ella quería que Nikolay aceptara a Levy de nuevo y que yo lo convenciera.
Pero yo no iba a ser eso, no podía. No