Mike no había dejado de insistir en que Nikolay no iba a volver, me dijo que habían pasado semanas y que si querría encontrarme, ya lo habría hecho.
Traté de no escucharle, de hacer oídos sordos y mantener viva la esperanza de que Nikolay me rescataría, que estaba moviendo cielo y tierra para conseguirme, pero Mike se estaba desesperando y su comportamiento comenzaba a asustarme.
No sabía si sería capaz de forzarme a algo, pero debía estar preparada para todo, él parecía muy fuera de sí.
—Déj