Margaret
A donde fuera que iba, no podía verlo; a causa de la capucha que cubría mi cabeza.
Temblaba de pies a cabeza y rogaba al cielo que Nikolay se diera cuenta pronto y me rescatara del infierno al que seguramente sería llevada. Intentaba no sollozar y sostenía mi vientre con recelo, agudizando el oído a lo que sea que escuchaba.
Quería ver a dónde iba, la incertidumbre me estaba matando y también la tristeza de no poder ver a Nikolay, de no estar a su lado como se había planeado.
¿Quién s