Capítulo 91. Chantajes y amenazas.
Leonella sostuvo la mirada de Héctor sin parpadear. El silencio en el despacho se volvió denso, pesado, cargado con la gravedad de la propuesta que Héctor acababa de poner sobre la mesa. Quitarle la custodia a Pierina, criar a ese hijo como propio dentro de las paredes de la mansión. Era una solución implacable, digna de un De la Vega.
Ella soltó un suspiro lento y liberó sus muñecas del agarre de Héctor con suavidad, pero sin perder firmeza. Se giró hacia el ventanal por un segundo, mirando el